Iba a ser difícil no usar drogas hoy. Iba a ser difícil porque:
1.- Tenía demasiadas drogas en su casa.
2.- No tenía planeado salir de su casa en todo el día.
y
3.- Era un día feriado y en la casa de al lado se escuchaban niños jugando. Gritaban. Constantemente.
Iba a ser difícil no usar drogas hoy, pero tenía que controlarse. Hoy quería ser productivo.
Lo pensó y se dio cuenta de que no hacía falta ponerle un final a la historia en la que estaba trabajando. Todos sabían como terminaba.
MULTIMEDIA: Why are drugs bad?
DRUGS from BLIND Films on Vimeo.
Al ver al conejo se quedó perplejo. No tenía sentido que estuviera ahí. Afloraron todos sus complejos. Se dio cuenta de que jamás sería viejo, toda su vida había sufrido de una sordera crónica a los consejos. Algún día pagaría por ello con sangre, pero era mucho mejor que la alternativa: escuchar dichos consejos. Puaj, jamás. Que no sean pendejos; en todo caso, de todo lo que le aconsejaran haría el reflejo. FIN.
- El texto fue escrito en una sentada para la edición inaugural del fanzine “Conejo”, muy pronto en un .pdf cerca de tí.
MULTIMEDIA: A diferencia de las ediciones anteriores y con la excepción de que el título de la canción menciona conejos, en este caso el videoclip de “Rabbit Habits” de Man Man no tiene absolutamente nada que ver con el texto de arriba:
Sólo lo pegue porque me parece alucinante. Y por Charlyne Yi.
Más información sobre el videoclip —-> mini-episodios.com

- CUENTO 016 - No hay bien que por mal no venga
El día en el que, por fin, la conoció; su caballo cayó en un hueco.
En agua hirviendo vació el sobre de sopa en polvo, papas rectangulares, zanahorias en cuadritos. Esperó. Tipeaba frenéticamente en la computadora, había encontrado una idea y no la iba a dejar escapar, la capturaría. Le dolían los dedos, había estado pasando mucho tiempo frente a la pantalla últimamente. Le dolía la cabeza por la misma razón.
Calculaba que había transcurrido el tiempo exacto y procedió a apagar la hornilla y servirse. Estaba equivocado, en cuestión de cinco o seis minutos se daría cuenta de que a las papas les faltaba cocción y estaban duras, pero esos problemas estaban muy lejos todavía. Se servía con torpeza, desde siempre había tenido dos manos zurdas. Y había estado fumando. Y tenía mucha hambre. Y tenía dos manos zurdas.
Lo logró. Llevó el plato a frente a la computadora, planeaba comer viendo la pantalla y pensando sobre lo que iba a escribir. Desarrollando la idea. Casi bota la sopa sobre el teclado pero logra recobrar el equilibrio del plato a tiempo. Ve la pantalla. Acerca la cuchara al humeante plato. Ve la pantalla. Hunde la cuchara. Ve la pantalla. Sube la cuchara, el humo lo alerta y decide tocar el líquido con la punta de la lengua. Ve la pantalla. Decide esperar un poco antes de comer, pone el plato al lado del teclado.
Ve la pantalla. Se da cuenta de que la idea ya no está tan clara, la está perdiendo. Ve la pantalla. La pierde. Se preocupa. Tristeza. Ve la pantalla. Comienza con las siete etapas. Al principio no lo puede creer, en las notas que tomó debe haber pistas que le ayuden a retomar el camino. Lee. No hay nada. Ve la pantalla. Esto no puede estar ocurriendo, la idea tiene que estar por ahí. Ve la pantalla. Se dice a si mismo que esté tranquilo, que todo saldrá bien. Esto es sólo un contratiempo temporal. Ve la pantalla.
Se preocupa. Ve hacia el cielo y promete ayudar al prógimo por una cantidad de tiempo limitada a cambio de su idea. Un cambio justo a su parecer. Ve la pantalla. Se da cuenta que nadie ha respondido a sus genéricas plegarias. Ve la pantalla. Se siente culpable. Si tan sólo hubiera tipeado más rápido. Si no se hubiera distraido con la sopa. Si no hubiera fumado tanto. La sopa.
Ve la sopa. Humea, pero no tanto. Agarra el plato con torpeza. La pantalla pasa a segundo plano mientras se enfoca en alimentarse. Introduce la cuchara, se asegura de agarrar un poco de todo, se la acerca a la boca, comprueba con la lengua que no está demasiado caliente y se mete la cuchara completa en la boca. Asco. Se da cuenta de que las papas están durísimas. Llega la rabia. Tira el plato contra la pared contraria, asegurándose de que su espontáneo ataque de furia no presente ningún riesgo para su computadora. Crash.
Ahora tendrá que limpiar todo. Y su idea ya no existe. No tiene nada. Adios chivo, adios mecate. Ve la pantalla. Se siente peor que nunca. Jamás podrá salir de esta. Ve la pantalla. Recuerda que esto le ha pasado muchas veces, probablemente con mejores ideas. Aún mejores ideas. Se tranquiliza. No es el fin del mundo. No hay apuro, ya tendrá otra idea. Está absolutamente seguro de que muy pronto tendrá una idea aún mejor. Ve la pantalla. Se da cuenta de que aquí ya no tiene nada que hacer, pone la computadora a hibernar.
Se va a su cuarto. Fuma.
Las posibilidades eran ilimitadas.
Se había dado cuenta de que sin importar lo que hiciera o escribiera, el público iba a seguir pensando que sus cuentos eran autobiográficos. En ese aspecto no había nada que hacer.
Una vez establecido eso, las posibilidades eran ilimitadas: Podía utilizar sus cuentos para el mal, mentir, engañar. Podía utilizar sus cuentos para hacer crecer la leyenda, exagerar, ponerse creativo. Podía jugar al gato y al ratón con su audiencia. Podía hacerlos creer que en su casa había un ratón. Podía dejarles pistas dentro de los cuentos, o en los videos, o en los títulos de las canciones de las que ponía video.
Ilimitadas.
Podía expandirse al mundo real, quizás hacer una crónica de algún evento al que en realidad haya asistido y cambiarle un pequeño pero importante detalle.
Podía ir a Nueva York y buscar a Caroline.
Podía hacerle creer a su audiencia que estaba encerrado en su fortaleza trabajando en el plan maestro. Que no salía.
Podía trascender el medio, escribir un cuento sin hyperlinks y sin video que generara más imagenes y conexiones que todos los anteriores juntos.
N del A: La siguiente historia sirve como continuación a esta, el CUENTO 001.
Seis meses después media Venezuela usaba Tumblr. Otra vez se había perdido el chance de ser pionero, cosa que en realidad no lo mortificaba ya que no le encontraba el valor a ser el primero en un país como el que vivía, en el cual lo que importaba era lo comprobado, lo ya hecho, lo tradicional.
Su nueva obsesión, lo que realmente lo mortificaba, era Caroline McCarthy.
Hace un par de meses había leído en algún website que lo que realmente hacía diferente a Tumblr de los demás sistemas de blog era la habilidad de subscribirse - o “seguir” - a otros tumbleblogs y que la comunidad que se formaba alrededor de los posts era el verdadero valor del sistema. Él jamás volvería a escribir en algo creado por su archienemigo David Karp, pero nada le costaba seguir a unos cuantos escritores y ver de que se trataba la vaina.
Como suele pasar cometió un error, y ese error fue comenzar a seguir a la periodista de CNET y novia de su archienemigo David Karp, la chica de los ojos demoníacos, Caroline McCarthy. No pasó mucho tiempo para que se obsesionara con ella, a la cual pueden ver a su extrema derecha hablando de ratones en el siguiente video:
Rodents of Unusual Size (Episode 22) from ImJustSayin on Vimeo.
En este momento sólo se preguntaba, ¿no se suponía que David Karp era gay? Fuck, ¿porqué este carajito niuyorkino de mierda seguía haciendo todo lo posible por arruinarle la vida? Esto no se podía quedar así, esto requería medidas extremas y sólo había una posible solución a sus problemas.
Tenía que viajar a Nueva York.
Nick Douglas era su nuevo ídolo.
Un verdadero personaje de Internet, Douglas fue el editor fundador de Valleywag, el tabloide digital sobre Sillicon Valley, mucho antes de que él lo frecuentara. Cuando el sitio decidió enseriar un poco su línea editorial y enfocarse más en el dinero que en las sórdidass historias de sexo entre nerds millonarios, Douglas fue substituido por el mismísimo Nick Denton, que luego le cedió su trono a Owen Thomas. Según Denton, Nick Douglas nunca entendió el propósito del site, lo cual podría ser explicado con el hecho de que tenía 23 años cuando asumió el cargo.
Pero no era por nada relacionado a Valleywag que Douglas se había convertido en su nuevo ídolo.
Con la llegada y el auge del video en Internet Nick se había reinventado. Primero como host del hasta ahora poco exitoso canal Goggleburn, dedicado precisamente a cubrir el fenómeno de los videos en la red, y luego con su propio show diario Blank White Cards, en el cual compartía pantalla con Jared Horney.
Él lo había estado siguiendo desde el primer capítulo y cada día le parecía más genial, para muestra un botón:
Nick Finds Love At Chevy’s from Nick Douglas on Vimeo.
Si, Blank White Cards era increible, pero últimamente sus sketchs habían agarrado un rumbo que lo preocupaba. Para justificar que se copiaron este chiste acerca de la gravedad de Calvin & Hobbes, Nick & Jarred hicieron el siguiente episodio:
Nick And Jared Stole A Joke from Nick Douglas on Vimeo.
Y desde ese momento no habían parado de hacer autoreferencias a su proceso creativo y el hecho de que Jared quiere escribir los guiones algunos de los sketchs se ha convertido en el tema principal de la serie. En el episodio que ven abajo Nick decide darle la oportunidad y Jarred promete un episodio sobre licor que sale sin demora al día siguiente.
Jared Plays Grand Theft Auto from Nick Douglas on Vimeo.
Esto, para él, era la definición de la palabra vagancia. Uno o dos episodios con el mismo tema no lo hubieran molestado, ¿pero todos? ¿Hasta cuando Nick y Jared iban a seguir haciendo referencia a su proceso creativo? ¿Iba a convertirse Blank White Cards en un webshow acerca de unos tipos haciendo un webshow? Que decepción.
Estaba seguro de que de poder hablar con alguno de ellos sobre el tema probablemente hubiera salido el argumento del postmodernismo o alguna idiotez similar, pero a él no lo engañaban, esto era vagancia pura.
Seguiría viendo Blank White Cards por un par de semanas, pero si esto de las autoreferencias continuaba se iba a ver obligado a clickear en el ícono de “- Unfollow” y Nick y Jared desaparecerían para siempre.
El cuento “Amílcar OrtEGO comete un error” continuaba con lo que era un error mostrarte, querido público, pero aquí te va esto que es importante:
Hoy, como todos los días, pasé horas leyendo sobre lo que a los gringos les ha dado por llamar “new media”. Buscando información para este artículo - en el que por cierto concluyo que una de las página web que dirijo es la más popular del país - llegué a esta entrada en la Wikipedia. Al leerla me enteré de que la llamada Hypertext Fiction es considerada una disciplina “new media”, lo cual me pareció interesante ya que tengo un
blogTumblr en el cual la estoy practicando.Luego leí la definición e historia del novel género literario y me di cuenta de que lo que estoy haciendo aquí es mucho más avanzado. A pesar de que la idea de escribir una novela clickeable esparcida por la vasta Internet me parece relativamente interesante, esta versión en la que el material periférico, el acompañamiento a la historia principal, son extractos de la red producidos o escritos por otras personas tiene que ser la evolución natural del género.
No hay duda, una vez más estoy en la cresta de la ola.
Y eso es todo lo que les puedo mostrar. Pronto reanudaré las actividades relacionadas a este experimento.