Thursday, Jan 29th, 2009 ↓

CUENTO 014 - Autobiográfico

Las posibilidades eran ilimitadas.

Se había dado cuenta de que sin importar lo que hiciera o escribiera, el público iba a seguir pensando que sus cuentos eran autobiográficos. En ese aspecto no había nada que hacer.

Una vez establecido eso, las posibilidades eran ilimitadas: Podía utilizar sus cuentos para el mal, mentir, engañar. Podía utilizar sus cuentos para hacer crecer la leyenda, exagerar, ponerse creativo. Podía jugar al gato y al ratón con su audiencia. Podía hacerlos creer que en su casa había un ratón. Podía dejarles pistas dentro de los cuentos, o en los videos, o en los títulos de las canciones de las que ponía video.

Ilimitadas.

Podía expandirse al mundo real, quizás hacer una crónica de algún evento al que en realidad haya asistido y cambiarle un pequeño pero importante detalle.

Podía ir a Nueva York y buscar a Caroline.

Podía hacerle creer a su audiencia que estaba encerrado en su fortaleza trabajando en el plan maestro. Que no salía.

Podía trascender el medio, escribir un cuento sin hyperlinks y sin video que generara más imagenes y conexiones que todos los anteriores juntos.