Estaba preocupado. Una chica le había preguntado si tenía un ratón en su casa y le había dado consejos de como deshacerse de él. ¿Sería que todo el mundo estaba interpretando sus cuentos como autobiográficos? Eso sería la mierda. No lo eran. Tenía que hacer algo. Quizás escribir algo que no tuviera nada que ver con él y no se pudiera interpretar como una experiencia personal.
En sus audifonos sonaba “The Carter III”, el esperado disco de Lil’ Wayne, un rapero desconocido en Latinoamérica pero amado por absolutamente todos los sitios web que solía leer. Hace un par de mixtapes atrás se había dado cuenta de que este tipo tenía las mejores rimas de los últimos años y le daba las gracias a la Internet por haberlos presentado. El tipo era una bestia. Justo en ese momento Lil’ Wayne dice:
“This is history in the making, now shut the fuck up and let me make it”
No precisamente su mejor línea, pero era la pura verdad. Para sorpresa de todos, incluyendo el montón de blogs con credibilidad que habían hecho de Lil’ Wayne el favorito de la gente que se las daba de que sabía de música, “The Carter III” iba a vender un millón de copias en su primera semana disponible en los Estados Unidos. En esta época de oscurantismo para la industria discográfica ese era un número prácticamente imposible de alcanzar. Era un número que sorprendería viniendo de Coldplay, el popular grupo inglés con el que EMI contaba para salvar el año y cuyo disco debutaría la semana siguiente.
¿Sobre que podía escribir que no sonará a autobiografía?
En Latinoamérica a nadie le gustaba el hip hop, la gente no se podía relacionar con la música, a ellos no les decía nada. Igual muchos conocían a Kanye West, a 50 Cent, a Eminem, pero muy pocos habían escuchado el nombre Lil’ Wayne, mucho menos Weezy F. Baby, Lil’ Wheezy o Birdman Jr.
El tipo lo hizo todo bien, un mes antes de lanzar el disco soltó una canción pop - que además se llamaba “Lolipop” - en la cual no rapeaba mucho y con ella tuvo el mayor hit de su carrera. A nuestro héroe no le había gustado mucho en un principio, pero ahora no podía dejar de tararearla en su mente. Pegajosa era. Cuando al fin estuvo listo “The Carter III” Wayne lanzó al mismo tiempo cuatro canciones al mercado, desafiando la lógica de un sencillo a la vez que imponía la industria discográfica. Para el momento en que el disco llegó a la calle el personaje en cuestión tenía 7 canciones al mismo tiempo en la lista Hot 100 de la revista Billboard. Las otras dos eran: No. 27: “Love in This Club Part II” por Usher feat. Beyonce and Lil Wayne y No. 79: “Girls Around the World” por Lloyd feat. Lil Wayne; dos canciones en las que colaboraba.
¿Sobre qué carajo podía escribir? Algo univesal. Definitivamente algo que no le importara exclusivamente a él en todo el continente.
Lo pensaría con calma al terminar de escuchar el disco, no se podía concentrar con los audífonos a todo volumen y ni pensar en parar a Lil Wayne antes de que acabara.
No homo.
MULTIMEDIA: Lil Wayne - Lollipop [[Official]] (Rought Cut)
DATO: El video oficial no ha llegado a You Tube, pero esta copia adelantada y todavía no terminada tenía 6 millones de vistas para el momento de publicación de este artículo. Y otra copia de este mismo video tiene 1.2 millones más.
BONO: Otra rimas impresionantes: